Central hidroeléctrica de bombeo reversible Salto de Chira
La central hidroeléctrica de bombeo reversible Salto de Chira constituye una infraestructura esencial para avanzar hacia la sostenibilidad del nuevo modelo energético canario, basado en las energías renovables.

 

Esta instalación de almacenamiento de energía es una eficaz herramienta de operación del sistema eléctrico para mejorar la garantía de suministro, la seguridad del sistema y la integración de las energías renovables en la isla de Gran Canaria.

El proyecto autorizado por la Dirección General de Energía de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias el pasado 15 de diciembre de 2021 aprovechará la existencia de dos grandes embalses (las presas de Chira y de Soria) situados en el interior de la isla para construir entre ambos una central hidroeléctrica de bombeo de 200 MW (equivalente aproximadamente al 36% de la punta de demanda de Gran Canaria) y 3,5 GWh de almacenamiento. Además, el proyecto incluye una estación desalinizadora de agua de mar y las obras marinas asociadas, así como las instalaciones necesarias para su conexión a la red de transporte.

El agua será un elemento esencial para el funcionamiento de la nueva infraestructura pero también es un recurso escaso en el archipiélago. Por eso, el proyecto garantizará el caudal necesario en los embalses en todo momento a través de la planta desaladora de agua que se instalará en el término municipal de Arguineguín, para cumplir con su objetivo de almacenar energía.

Red Eléctrica de España invertirá más de 400 millones de euros en la construcción de Salto de Chira, un proyecto que ha sido declarado de interés general por el Gobierno de Canarias. La duración prevista en el proyecto ejecución es de 70 meses desde el inicio de los trabajos.

Beneficios del Salto de Chira

La central hidroeléctrica de bombeo reversible aportará una serie de beneficios para el sistema eléctrico canario:

  • Mayor garantía de suministro de Gran Canaria, al aumentar la potencia instalada, y refuerzo de la seguridad del sistema energético, elemento fundamental para un sistema eléctrico aislado y, por lo tanto, más vulnerable como el sistema canario. Además, en caso de interrupción del suministro permitirá agilizar y reducir drásticamente los tiempos de reposición.
  • Incremento de la integración de energías renovables, al disponer de una instalación esencial para aprovechar los excedentes de energías renovables e integrar una mayor cantidad de energía autóctona. La central en 2026 aumentará un 37% la producción de renovable, sobre la que se generaría sin la existencia de la instalación, elevando la cobertura media anual de la demanda hasta el 51% con generación renovable, que en momentos puntuales podrá ser mucho mayor. Ello provocará una reducción adicional de emisiones anuales de CO2 de un 20%.
  • Mayor independencia energética y un ahorro en los costes variables de generación de 122 millones de euros anuales al reducir las importaciones de combustibles fósiles, más caros y contaminantes.


Además, se estima que el proyecto genere 4.366 puestos de trabajo, de los cuales, 3.518 se generarían en Gran Canaria (1.423 puestos directos, 1.987 indirectos y 109 inducidos), contribuyendo a la recuperación económica del archipiélago canario de forma sostenible y alineada con los principios del Pacto Verde europeo y con las líneas estratégicas y principios básicos del Pacto para la Reactivación Social y Económica de Canarias.

 

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