España y Portugal inauguran la nueva interconexión eléctrica a 400 kV por el norte, un proyecto estratégico para la Unión Europea

La interconexión aumenta la capacidad de intercambio entre España y Portugal en unos 1.000 MW, dotando de mayor robustez y eficiencia al sistema eléctrico peninsular, y avanzando en la transición ecológica a ambos lados de la frontera.

En el lado español, la interconexión ha supuesto el desarrollo de la subestación de Beariz, de la línea Beariz- Fontefría, la subestación de Fontefría y la línea Fontefría-Frontera.

02/07/2026

España y Portugal han inaugurado la nueva interconexión eléctrica a 400 kV entre Pontevedra y Viana do Castelo, una infraestructura con la que se refuerza el sistema eléctrico peninsular y que contribuye a una mayor integración del Mercado Ibérico de la Electricidad. El proyecto, ejecutado por Red Eléctrica en España y Redes Energéticas Nacionais (REN), su homólogo portugués, es estratégico para la Unión Europea y su objetivo de avanzar en la transición ecológica, en su autonomía energética y en un Mercado Interior de la Energía más consolidado.

La nueva interconexión, incluida en Planificación vigente en España y catalogada como Proyecto de Interés Común por la Comisión Europea, aumenta la capacidad de intercambio entre ambos países en unos 1.000 MW, hasta un total de 4.200 MW (de España a Portugal) y de 3.500 MW (de Portugal a España), lo que supone un importante refuerzo para ambos sistemas, además de un impulso a la eficiencia y a la transición ecológica, permitiendo aumentar la integración de renovables en 281 GWh anuales, con la consiguiente reducción de las emisiones de CO2 en 113.000 toneladas al año.

La inauguración ha tenido lugar en el municipio de Arbo (Pontevedra), cerca de la frontera con Portugal, en un acto que ha contado con las intervenciones de la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, Sara Aagesen; la ministra de Medio Ambiente y Energía del Gobierno de Portugal, Maria da Graça Carvalho; la presidenta de Redeia, matriz de Red Eléctrica, Beatriz Corredor; y Rodrigo Costa, presidente de REN.

La vicepresidenta Aagesen, ha valorado que “esta es una infraestructura que nos permite avanzar en la integración de los sistemas eléctricos y se traduce en seguridad de suministro, competitividad y sostenibilidad. Es una oportunidad para nuestros territorios y un símbolo de la forma en la que entendemos la frontera entre España y Portugal: un espacio compartido de cooperación, trabajo y oportunidad”.

La ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal, Maria da Graça Carvalho, subrayó que “esta nueva interconexión representa un paso más decisivo para reforzar la seguridad energética de Portugal y España y para profundizar en la integración del Mercado Interior de la Energía. Las interconexiones hacen que los sistemas eléctricos sean más resilientes, permiten una mayor integración de las energías renovables y se traducen en beneficios concretos para los consumidores y para la competitividad de la economía. Este proyecto refuerza la posición conjunta que ambos países han defendido ante la Unión Europea: la necesidad de seguir invirtiendo en las interconexiones, en particular con Francia”.

Para la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, “esta interconexión es un claro ejemplo de lo que somos capaces de lograr cuando combinamos cooperación técnica y colaboración institucional a todos los niveles: desde el impulso europeo hasta el trabajo conjunto entre gobiernos, administraciones regionales y locales, y, sobre todo, el diálogo cercano con el territorio. Ha sido un proyecto construido desde la escucha, municipio a municipio, monte a monte y, literalmente, casa por casa”.

Por su parte, el presidente de REN, Rodrigo Costa, afirmó durante el evento que “esta nueva interconexión es extremadamente importante para la Península Ibérica, en la medida en que tiene un impacto económico muy positivo para ambos países. Ambos mercados pasan a beneficiarse de una interconexión más, hasta un total de 10, y así se cumplen los objetivos que estaban previstos. Las interconexiones eléctricas de muy alta tensión entre Portugal y España contribuyen a una mayor seguridad de ambos sistemas y a la transición energética que se pretende alcanzar en ambas geografías”.

El proyecto en detalle

La nueva interconexión en España y Portugal por el norte conecta los sistemas eléctricos de ambos países a través de las provincias de Ourense y Pontevedra en España y el distrito de Viana do Castelo en Portugal. 

En España, el eje ha contemplado la construcción de las subestaciones de Bearíz 400 kV y Fontefría 400/220 kV, además de dos nuevas líneas a 400 kV: una de conexión entre las dos subestaciones de 30 km de longitud; y la línea de interconexión entre Fontefría y la frontera con Portugal de 21,7 km. Por su parte, el tramo portugués, con una longitud aproximada de 68 km, continúa desde el punto de paso por la frontera hasta la subestación de Ponte de Lima.

El punto de cruce transfronterizo se ha elegido de manera coordinada entre Red Eléctrica y REN, desde los más estrictos criterios de sostenibilidad, medioambientales y sociales, y de la viabilidad técnica, garantizando el cumplimiento simultáneo de la normativa de ambos países. De esta manera se ha establecido el punto de conexión entre los municipios de Arbo (Pontevedra) y Melgaço (Viana do Castelo), optando por el punto de cruce del río Miño más estrecho y con menos afección al entorno. 

Asimismo, para el diseño del trazado, se realizaron minuciosos estudios y trabajos de campo con el fin de minimizar su impacto en el territorio y asegurar la máxima protección del patrimonio histórico y natural como la Serra do Cando, la Serra do Candán, la Serra do Suido, la Serra de Pena Corneira o Río Tea, el Parque Nacional de Peneda-Gerês, el Paisaje Cultural de Sistelo y las áreas protegidas de los ríos Miño y Lima, como así han corroborado los organismos ambientales de España y Portugal. Además, se eligieron los recorridos que presentaban una mayor distancia con respecto a las viviendas existentes en cumplimiento de las distancias de seguridad que establece la normativa.

Red Eléctrica, con el apoyo financiero del Banco Europeo de Inversiones y de los fondos de la Unión Europea – Next Generation - Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha llevado a cabo una inversión de 57,6 millones de euros para la construcción de la línea y las subestaciones en el lado español de la interconexión, una cifra que se eleva a más de 70 millones de euros si se tienen en cuenta infraestructuras de apoyo del proyecto. Por el lado portugués, la inversión ascendió a más de 70 millones de euros, de los cuales 44 millones de euros correspondieron a la construcción de la nueva línea, y 26 millones de euros a la construcción de la subestación de Ponte de Lima.

Compromiso con el territorio

La interconexión es un proyecto integrado en el territorio que se ha diseñado eligiendo la alternativa más favorable desde el punto de vista social, ambiental y técnico, como resultado de un proceso de análisis y consultas con el territorio y las diferentes administraciones para lograr una solución de consenso.

Durante el desarrollo de las infraestructuras de esta interconexión, Red Eléctrica y REN ha llevado a cabo un proceso de escucha y diálogo con los vecinos, asociaciones y ayuntamientos para promover junto con los municipios diferentes iniciativas que dejen un impacto positivo y permanente en el territorio. 

De esta manera, y en el marco de la Estrategia de Impacto Integral de Redeia, se han traducido en la firma de convenios de colaboración con nueve municipios, por los que la compañía asumió el compromiso de invertir 1,4 millones de euros para desarrollar distintas acciones adaptadas a las necesidades de cada municipio, en ámbitos como la eficiencia energética como la renovación del alumbrado público con luminarias eficientes; la mejora de instalaciones deportivas; el asfaltado de caminos; la protección del patrimonio arqueológico; la rehabilitación con criterios de eficiencia energética de viviendas para uso social; y la formación en capacidades digitales.

En Portugal, el proyecto también se ha concebido con un enfoque orientado a generar valor para los territorios por los que discurre la infraestructura. En este sentido, el Decreto-Ley n.º 18/2024 ha reforzado los mecanismos de compensación y apoyo al desarrollo local vinculados a las infraestructuras de la Red Nacional de Transporte, con una dotación cercana a los 2,5 millones de euros. Gracias a ello, los municipios pueden acceder a ayudas para impulsar proyectos de interés público que aporten beneficios directos a sus comunidades.

Esta iniciativa abre nuevas oportunidades para promover inversiones alineadas con las prioridades de cada territorio, especialmente en ámbitos como la sostenibilidad ambiental, la eficiencia energética, la puesta en valor del patrimonio, la cohesión territorial, la mejora de los servicios públicos o la calidad de vida de los ciudadanos. De este modo, se garantiza que los beneficios derivados de las infraestructuras energéticas contribuyan también al desarrollo económico y social de las zonas en las que se implantan.

Una red robusta y mallada para Galicia

Todas estas infraestructuras incrementan el mallado de la red de transporte en Galicia, mejorando el suministro de vecinos y empresas e impulsando el crecimiento económico e industrial regional. Además, posibilita la integración de nuevos proyectos renovables en una comunidad de altos recursos energéticos que la sitúan como punta de lanza de la transición energética de nuestro país.

Por otro lado, otro beneficio para Galicia es que este enlace servirá en el futuro como uno de los puntos de alimentación a las subestaciones de tracción del eje ferroviario Vigo–Ourense–Lugo–A Coruña.