Interconexión Península-Baleares
Proyecto Rómulo
Primera interconexión submarina de transporte en corriente continua en España y segunda del mundo en la que los cables discurren a una profundidad máxima de 1.485 metros.
La interconexión eléctrica entre la Península y las islas Baleares es un proyecto fundamental para asegurar y mejorar la fiabilidad del suministro eléctrico del sistema balear dadas sus singularidades, con 2 subsistemas de pequeño tamaño y eléctricamente aislados. Este proyecto permitirá además su integración en el mercado eléctrico ibérico, estableciendo así un mercado de generación competitivo en las islas.
El proyecto Rómulo representa la mayor inversión de Red Eléctrica en un único proyecto (420 millones de euros) y es un hito por su singularidad y complejidad técnica, poniendo de manifiesto la capacidad tecnológica de la compañía.
Principales características técnicas del proyecto:
- Conexión submarina de alta tensión de ±250 kV, compuesta por tres cables (uno de retorno) de 237 km de longitud. Se ha realizado con tecnología de corriente continua dadas las distancias y las potencias necesarias de este enlace.
- Su profundidad máxima es de 1.485 metros. Actualmente, esta profundidad solo es superada por el enlace entre Cerdeña y la Italia peninsular con 1.600 metros.
- El tendido lo han realizado los dos únicos barcos especializados en estas tareas: el noruego, Skagerrak y el italiano, Giulio Verne.
- El posicionamiento de los cables en el fondo del mar se ha efectuado mediante un vehículo de control remoto para garantizar su correcta colocación en el lecho marino.
- Cerca de la costa, el tendido se ha realizado por medio de flotadores, barcas auxiliares y submarinistas y en zonas más profundas (hasta 1.000 metros) se han usado vehículos submarinos especiales para el soterramiento de los cables a través de agua a presión, para evitar posibles daños derivados de la pesca de arrastre y fondeos.
- En profundidades inferiores a los 60 metros, los cables submarinos están protegidos por debajo del lecho marino en una zanja de un metro.
- Construcción de dos estaciones conversoras: Morvedre 400 kV, en Sagunto (Valencia), y de Santa Ponsa 220 kV, en Calviá (Mallorca). Ambas necesarias para transformar la corriente alterna que circula por la red de transporte en corriente continua, para que fluya en las condiciones más óptimas por el cable submarino y se reduzcan las pérdidas de energía, dada la gran longitud del cable.
- Construcción de tramos subterráneos de algo más de 3 km en cada extremo para conectar con las estaciones conversoras.
- Instalación de cables de fibra óptica, junto a los cables eléctricos, para garantizar las comunicaciones en ambos extremos.
- Máximo respeto al entorno natural:
- se han evitado yacimientos arqueológicos y granjas de piscicultura y se ha minimizado el impacto a la flora y fauna protegida, así como la afección sobre la pesca y el sector turístico.
- se ha elegido de manera especial el trazado de los cables y su sistema de protección para proteger las praderas de posidonia oceánica, una especie vegetal endémica del Mediterráneo y protegida a nivel europeo, para garantizar su conservación.