La energía eléctrica no se puede almacenar en grandes cantidades y, por ello, es necesario que en cada momento se genere la cantidad precisa que se necesite. Encender un interruptor o conectar un electrodoméstico implica que en ese mismo instante una central eléctrica debe producir la electricidad necesaria.
Red Eléctrica, responsable de este equilibrio, trabaja por un uso sostenible de la energía con el objetivo de contribuir al aplanamiento de la curva de la demanda mediante un cambio en los comportamientos a la hora de consumir energía, lo que supone una mayor eficiencia en el conjunto del sistema y una mejor integración de las energías renovables. Para lograr este cambio destacan las medidas de eficiencia y ahorro energético, la discriminación horaria, la gestión automática de cargas o el servicio de gestión de demanda de interrumpiblidad.
La gestión de la demanda es la planificación e implementación de distintas medidas destinadas a influir en el modo de consumir energía para que se modifique el perfil de consumo diario. Estas medidas contribuyen a la reducción de las emisiones de CO2, a la mejor integración de las energías renovables en el sistema eléctrico y a una mayor eficiencia energética del sistema en su conjunto.
Las medidas de gestión de la demanda se clasifican en cuatro grandes grupos en función del tipo de impacto que tienen sobre la curva de la demanda: reducción del consumo, desplazamiento del consumo de las horas punta a las valle, llenado de horas valles y reducción del consumo en las horas punta.
© RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA - www.ree.es - Todos los derechos reservados Aviso legal
Última actualización: 05-julio-2012